6.03.2013

La historia de Max

Bueno pues vengo prometiendo éste post desde hace más de 3 meses y hoy finalmente tuve las ganas/tiempo de hacerlo.

Les cuento:

Yo soy muy fan de los perros, siempre lo he sido, he tenido varios y de muchos tipos de raza; el hecho es que cuando me mudé de casa para irme a vivir con mi esposo Julián él insistía mucho en tener un perro, por lo que decidimos que sería bueno “adoptar”.

Sin más ni más nos aventuramos a un refugio que se llama “C. A. R. A.” (centro de adopción y rescate animal) sin coche y en camión para pues ver qué onda, aún no íbamos preparados para adoptar, únicamente queríamos ver pues de qué se trataba, así que bueno llegamos ahí  y casi nos vamos de espaldas al descubrir cerca de 6 mil animalitos en el albergue, había de todas las razas, desde finos hasta criollos, así como bebés y viejitos, gatos, patos, conejos, etc., fue muy triste y a la vez muy gratificante ver que alguien está haciendo algo y no sólo diciendo que dan lástima.

No tardamos mucho en enamorarnos de Max, íbamos con la idea de un viejo pastor inglés graaaande y peludo (así lo quería Julián) y encontramos a Max rapadito y sin hacer mucho ruido, pues no pudimos esperar más, dimos el donativo y ahora cómo nos lo llevamos? (Para su info: Max tenía 3 años y pesaba cerca de 20 kilos [claro ahora el gordo pesa como 35]) tuvimos que conseguir un taxi que nos quisiera llevar con el perro hasta nuestra casa, total que después de 2 horas y una serie de cosas íbamos muy felices a casa con Max, ahora la pregunta era y cómo chingados le vamos a llamar? Después de mucho, se le quedó el nombre más común de todos los perros: Max! Al principio no nos entendía pero con el paso del tiempo aprendió y aceptó el nombre con gusto (Para su info: son tantos los perros en el refugio que realmente los perros no tienen nombre) la inversión inicial fue como de 1,500 pesos (y sigue creciendo la cuentita) pero el adoptar a un hijo es lo mejor que nos pudo haber pasado, Max resultó un perro educado, no hace del baño dentro de la casa, no es latoso, no rompe cosas (bueno su cama la deshizo) no se sube a los sillones ni a la cama, nada, y siempre que salimos a la calle, va pegadito de nosotros.

Ahora queremos ampliar la familia, queremos un hermanito para Max, aún no sabemos si será grande, pequeño, hembra o macho, el hecho es que estamos convencidos de que también será adoptado.

Por cierto una anécdota: resulta que cuando lo trajimos nos dijeron que era un viejo pastor inglés, pero vimos a Max medio chaparrón y con cola, apenas lo llevamos a rapar (por aquello de los calores) y resulta que nos dice el veterinario que él no era un viejo pastor inglés!!! Resulta que era un collie barbudo (parecido al viejo pastor inglés pero con el pelo lacio, menos alto y con cola) imagínense la cara de babosos de Juls y mía… jaja.

En fin, les presento a mi hijo:

Aquí cuando llegó 

Aquí ya más "peludito" 




Aquí de "qué guapo estoy mami"

Aquí ya rapadito, parece ratota, no?


Y aquí igual de meloso que siempre ¬¬










3 comentarios:

reptilio dijo...

esta bien chida tu bio :D

hahaha

que chingon perro

Alma Ruiz dijo...

@reptilio: Gracias!! y sí, mi Max es todo un perrazo =)

saludos!

la MaLquEridA dijo...

¡Hola Alma!
¡Hola Max!

Tan chulo el Max peludo.